Carlos Serrano va de la siembra por la cosecha
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Luego de un promisorio primer año a bordo de BMW, el piloto Carlos Serrano se encuentra pletórico de optimismo antes de empezar la temporada 2010 del Shell Hélix TC 2.000 Colombia el próximo 21 de marzo en el autódromo de Tocancipá. El coche alemán, de la mano técnica de J&C Motorsport, único con motor de 6 cilindros y tracción trasera en la categoría, presentará una evolución especialmente en la planta motriz ya que la alimentación mejorará con las 6 bocas que incrementarán el flujo al interior del motorÑ además se hará el porting a la culata. Otro aspecto importante será la evolución de la suspensión. Con relación a las novedades mecánicas, Carlos Serrano comenta… “Como estamos lejos del peso base del carro, decidimos compensar con modificaciones que nos lastren, pero que así mismo nos den más rendimiento.

 

No tenemos que lastrar porque estamos muy por encima del peso base, por tanto la decisión más acertada es hacer modificaciones”.

 

El imponente coche alemán marcado con el número 25 fue 15 en la clasificación general final en 2009 y pese a estar en un año de aprendizaje con el auto, estuvo acariciando la posibilidad de un Top 10 al cierre del año, gracias a 4 top 10 de los cuales dos fueron en la super exigente Escuela de Cadetes de Policía General Santander que tiene un trazado en el que muy pocos se gradúan. Así mismo fueron 4 carreras sin sumar puntos, lo que restó el acumulado de un año que fue sin duda de gran evolución para la dupla piloto-máquina.

 

2009 fue un año de aprendizaje y 2010 será para Serrano el año de empezar a recoger el fruto de la acertada evolución de su vehículo. De frente a esta temporada, Carlos comenta… “Por el momento estamos en negociaciones con algunas marcas que están interesadas en apoyarnos económicamente, pero eso lo anunciaré en su momento. Por lo pronto les puedo decir que en 2009 dedicamos todo el año a aprender del carro, de las condiciones del campeonato y pese a que teníamos que ir con calma, demostramos que éramos rápidos. Este año el carro va a ser más constante y un poco más rápido.

 

Entonces si repetimos lo del año pasado, pero corrigiendo lo de las 4 carreras que nos quedamos sin puntos, vamos a estar en la real medida de nuestras posibilidades pues pasaremos muy bien acomodados en el chase y llegaremos a la gran final con posibilidades matemáticas de salir campeones.

 

Eso es exactamente lo que queremos”.   

 
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Carrera 100

 

Por Ricardo Soler  

 

Lo que soñamos hace 6 años hoy es una feliz realidad. En una de tantas reuniones de planeación del naciente campeonato, por allá a principios de 2004, recuerdo que le dije a Roberto Wilson, en aquel entonces miembro del Comité Ejecutivo de la FCAD, que cuando llegáramos a la Carrera 100 del TC 2.000 seguramente seríamos tan bobos que en lugar de celebrar la meta alcanzada, íbamos a ponernos a trabajar muy duro en la planeación de las siguientes 100. Soltamos la carcajada. La ironía de la vida es que esas palabras fueron proféticas y sin saberlo en aquel entonces, nunca imaginamos que él terminaría trabajando de la mano con la Fundación TC 2.000 Colombia ¡Qué bueno! 

 

Vino a colación este recuerdo para meternos de lleno en el tema que hoy nos ocupa… nuestra carrera 100. Hace unos días, estuve en un conversatorio histórico con Juan Gossain  en el teatro Heredia en Cartagena. El destacado periodista, hablando del pueblo Caribe y de Cartagena, puntualmente, dijo que aunque pareciera sobrador, los costeños no eran ni más ni menos que los demás… simplemente… diferentes y lo más importante, que aprendieron que el realismo mágico del que tanto se habla en el resto del país, era para ellos, para los costeños…. Una realidad.

 

Tuve el atrevimiento de tomar las palabras de Juan para acuñárselas al sentimiento que hoy invade mi corazón días antes de llegar a la carrera 100. Y creo que se ajustan perfectamente en proporción e intensidad, pues el realismo mágico de pensar que algún día llegaríamos al centenar de carreras, es hoy una feliz realidad. Así mismo, nuestra historia no es ni más ni menos que la de los demás… es simplemente diferente.

 

Este 8 de agosto, nuestro padre celestial nos dará la dicha de celebrar la carrera 100 del TC 2.000 colombiano, categoría que estará acompañada por el TC Junior y el TC Junior Clase B. Tendremos en pista mal contados unos 80 coches sumadas todas las categorías y muchísimas emociones para nuestros fans. Más allá de una carrera estelar, será un punto coyuntural en el cual se cerrará un ciclo y se dará inicio a otro, que llega fundamentado en la experiencia de estos 6 años y muy especialmente, con una pasión renovada alimentando la convicción de hacer mucho más grande al automovilismo deportivo colombiano.

 

Sólo por cábala, empecé el trabajo de pre-prensa del evento visitando un medio de comunicación que quedara en la calle 100 de Bogotá. El elegido fue www.colombia.com sitio en el que Hilda Ramírez y Tomás Guzmán me pidieron un breve balance de las primeras 100 carreras del campeonato. ¡Caramba! ¡Imposible! 100 carreras en un par de minutos… no lo puedo hacer. Lo primero que atiné a decir, es que lo bueno de estas 100 primeras carreras del TC 2.000 colombiano tuvieron de todo… cosas muy buenas y otras susceptibles de mejorar, pero que seguramente lo más importante de todo lo que no salió como lo esperábamos, fue que nos enseñó a reflexionar, concluir, corregir y aplicar… Nunca nos hemos quedado quietos y seguramente eso refleja la personalidad evolutiva y de progreso de la Fundación TC 2.000 Colombia.    

  
   
El balance es bueno… demasiado bueno cuando miramos para atrás. Es cierto, con dificultades de todo tipo que nos ayudaron a forjarnos y fortalecernos, pero hoy, el TC 2.000 tiene suficiente autoridad para reclamar una porción importante de la rica historia del automovilismo de este país, que tiene tantas limitantes económicas, que tiene sólo un autódromo y que pese a las dificultades típicas de cualquier nación en vía de desarrollo, ha llevado a dos de sus pilotos al campeonato del mundo de Fórmula 1.  

 

Hemos vivido grandes momentos. El Presidente de la República, Dr. Alvaro Uribe Vélez nos felicitó públicamente en un concejo comunitario en Villa de Leyva, el Vicepresidente Dr. Francisco Santos Calderón nos dio el tricolor nacional y nos exaltó en un evento oficial en su despacho, en el congreso recibimos una medalla de manos de representante de la Corporación Iberoamericana de Prensa, la Asociación de Cronistas de Deportes a Motor de Latinoamérica nos exaltó como los mejores de la Región Andina, en Thermas de Río Hondo el mismísimo “Pato Silva” me dijo que era agente libre, dueño de su licencia y que quería venir a correr con nosotros. En fin… tantos momentos que nos han hecho caminar por las nubes y vivir un idilio que sólo la desbordada pasión que sentimos por los fierros, nos permite vivir. 

 

Así mismo, hemos vivido momentos amargos como la cancelación de la carrera en Ibagué, la del Festival de Verano en Bogotá, la malograda en Yopal, el round pero de boxeo entre Mario Monroy y Alejandro Atuesta, el postazo de Pope en la General Santander. Hechos que nos han dejado duras y grandes enseñanzas de las cuales hemos capitalizado lo positivo - porque todo tiene algo positivo – para seguir evolucionando y marcando el camino a nuestros deportistas. Es nuestra ilusión hacer del TC 2.000 un proceso deportivo y técnico continuado y los resultados que hemos tenido hasta ahora han sido más que suficientes para pensar que las cosas se han hecho bien y que a nuestro carro se le “rompió la reversa”.

 

Nuestro legado va mucho más allá de la celebración de un centenar de competencias. En sus 99 carreras realizadas, el TC 2.000 colombiano ha registrado la participación de 189 pilotos de los cuales 7, hoy compiten internacionalmente. Ellos son Gustavo “El Tigrillo” Yacamán (Indy Lights), Martín Sala (Fórmula 2.000 USA), Felipe Merjech (Ferrari Challenge USA), Steven Goldstein (Campeonato Italiano GT), los hermanos Sebastián y Julián Martínez (American LeMans Series) y Manuela Vásquez (Clio Cup Italia). Es de destacar que el caleño Oscar Andrés Tunjo, pese a que nunca pudo competir oficialmente en el TC 2.000 colombiano por su corta edad, entrenó por algo más de un año en un carro de la categoría, registrando tiempos muy competitivos. 

 

De esos 189 pilotos, sólo 5 han sido mujeres. Ellas han sido Manuela Vásquez, María Isabel Cajiao, Sandra Cediel, María Camila Medina y Lady Sánchez, quien se inscribió en varias competencias pero nunca abordó su vehículo en competición. Por otra parte, 187 pilotos han sido colombianos, representantes de 16 diferentes ciudades y sólo 2 han sido extranjeros, el francés Erick Guillen y el venezolano Wesley Nunes.